En 1964, mientras se sacaba piedra de una cantera para levantar la presa del embalse González Lacasa, los barrenos abrieron un hueco en el monte Encinedo, junto a Ortigosa de Cameros. Detrás apareció una sala llena de estalactitas que nadie había visto nunca. La bautizaron como Cueva de La Paz, y hoy, junto a su vecina la Cueva de La Viña, forma las únicas cuevas preparadas para visitas turísticas de toda la Sierra de Cameros. Lo que se ve dentro lo ha esculpido, gota a gota, el mismo protagonista de este blog: el agua.
Te contamos qué vas a encontrar, cómo se organiza la visita en temporada 2026 y por qué una estalactita y una botella de agua mineral natural tienen más en común de lo que parece.
Puntos clave
- Son dos grutas: La Paz (236 m de recorrido) y La Viña (114 m), en el monte Encinedo de Ortigosa de Cameros.
- La Paz se descubrió en 1964; La Viña se conoce desde 1862 y se topografió en 1912.
- Las visitas son siempre guiadas y conviene reservar por teléfono.
- Dentro hace unos 14 °C todo el año: lleva una prenda de abrigo y calzado cómodo.
- Las estalactitas nacen del agua de lluvia y nieve que disuelve la caliza y vuelve a dejarla en forma de cristal.
- Esa misma química, agua que se carga de minerales al atravesar la roca, es la que da carácter al agua mineral natural.
¿Qué son las Cuevas de Ortigosa y dónde están?
Ortigosa de Cameros está en el Camero Nuevo, en el valle alto del Iregua, a pocos kilómetros del embalse González Lacasa y no lejos de Torrecilla en Cameros, donde nace Peñaclara. Las cuevas se abren en el monte Encinedo, sobre el pueblo, y se llega a ellas a pie por el Puente de Hierro desde la ermita de Santa Lucía o por el camino de los Escalerones.
El macizo guarda una red de galerías más grande de lo que se visita: hay trece galerías cartografiadas, pero solo dos están acondicionadas para el público. Las dos grutas están comunicadas por un tramo que no se puede recorrer, así que la visita entra en una, sale y vuelve a entrar en la otra.
Cueva de La Paz
Es la grande y la más espectacular: 236 metros de recorrido con escaleras estrechas y salas cuajadas de estalactitas, estalagmitas y columnas. Se descubrió por casualidad durante las obras del embalse González Lacasa, y por eso apenas tiene historia humana: durante millones de años nadie la había pisado.
Cueva de La Viña
Más corta, 114 metros, más ancha que La Paz pero de techos más bajos. Se cita por primera vez en 1862 y se topografió en 1912. En ella se han encontrado restos de la Edad del Bronce, señal de que fue refugio mucho antes de ser atracción turística.
¿Cómo se forman las estalactitas? La historia la escribe el agua
La lluvia y la nieve que caen sobre el monte se filtran por las grietas de la roca. Por el camino el agua se carga de dióxido de carbono del suelo y se vuelve ligeramente ácida, lo justo para disolver la caliza, que es carbonato cálcico. Así, durante millones de años, el agua fue vaciando galerías dentro del macizo.
Cuando esa agua cargada de calcio y bicarbonato llega al techo de una cueva, pierde parte de su CO2 al contacto con el aire y el carbonato cálcico vuelve a cristalizar, gota a gota. Del techo cuelgan las estalactitas; donde cae la gota crecen las estalagmitas; cuando se juntan, forman columnas. Crecen a un ritmo que suele medirse en décimas de milímetro al año, según el goteo y el clima de cada cueva, así que cada formación que ves es un reloj de miles de años.
Los colores también son química del agua. Según las guías de la zona, en Ortigosa se ven blancos de carbonato cálcico puro, ocres y marrones de arcilla y tonos amarillos y anaranjados de óxidos de hierro, además de las formas en lámina que los guías llaman banderas.
Lo que una cueva enseña sobre el agua mineral
Una estalactita es, en el fondo, la prueba visible de que el agua se mineraliza al viajar por la roca. El agua que gotea en La Paz lleva calcio y bicarbonato disueltos de la caliza que ha atravesado. El agua mineral natural sigue el mismo principio, pero bajo tierra y sin llegar nunca a precipitar: su composición depende de las rocas por las que pasa y del tiempo que pasa en ellas.
Por eso cada manantial tiene su propia firma mineral. En la Sierra de Cameros, Peñaclara brota en Torrecilla en Cameros desde 1861, con su carácter alcalino y flúor natural, y San Millán se capta en un acuífero a 156 metros de profundidad, con una mineralización débil de 374 mg/l de residuo seco y baja en sodio. Contamos el recorrido completo, de la nieve al manantial, en el ciclo del agua en la Sierra de Cameros, y cómo leer esos números en cómo leer la etiqueta de un agua mineral.
Visitar las Cuevas de Ortigosa en 2026: lo práctico
| Dato | Qué saber |
|---|---|
| Tipo de visita | Solo guiada |
| Reserva | Recomendada por teléfono: guías 662 086 899 · Ayuntamiento 941 462 001 |
| Descanso | Lunes (los teléfonos no atienden ese día) |
| Entradas | En taquilla, a los propios guías; recógelas 15 minutos antes |
| Temperatura interior | Unos 14 °C |
| Recorrido | Las dos grutas, con varios cientos de metros a pie y tramos de escalera |
| Recomendaciones | Calzado cómodo y sin mochila |
La temporada, los horarios y los precios cambian de un año a otro. Llama antes de ir, sobre todo en otoño, cuando la temporada de visitas se acerca a su fin.
Si vas con niños, la visita suele gustar mucho, pero ten en cuenta que hay escaleras estrechas y suelos húmedos: no es un recorrido para carrito de bebé, y si alguien del grupo tiene movilidad reducida conviene preguntarlo al reservar.
Cómo completar la escapada por el Camero Nuevo
- Hayedos en otoño: octubre y primeros de noviembre son su mejor momento. Tienes seis rutas en hayedos de La Rioja en otoño.
- Cascadas de Puente Ra, en el Parque Natural Sierra de Cebollera, a un paso de Villoslada de Cameros. Lo contamos en las cascadas de La Rioja.
- Torrecilla en Cameros, el pueblo del manantial de Peñaclara: Torrecilla, el pueblo del agua.
- Setas y berrea: es plena temporada en estos montes. Lee antes setas en la Sierra de Cameros.
Y no olvides el agua: aunque dentro de la cueva haga fresco, entre la subida al monte Encinedo y la visita vas a caminar un buen rato. Una botella por persona en la mochila del coche es suficiente; te damos la cuenta exacta para rutas más largas en cuánta agua llevar en una ruta de senderismo.
Fuentes: Ayuntamiento de Ortigosa de Cameros, página oficial de las Cuevas de Ortigosa (temporada 2026); La Rioja Turismo; Fascinating Spain, The Caves of Ortigosa; Showcaves.com. Comprueba horarios, temporada y precios con los guías antes de desplazarte.
Preguntas frecuentes
¿Cuántas cuevas se visitan en Ortigosa de Cameros?
Dos: la Cueva de La Paz, de 236 metros de recorrido y descubierta en 1964, y la Cueva de La Viña, de 114 metros y conocida desde 1862. El macizo tiene trece galerías cartografiadas, pero solo esas dos están acondicionadas para el público.
¿Hay que reservar para visitar las Cuevas de Ortigosa?
Las visitas son siempre guiadas y se recomienda reservar por teléfono: 662 086 899 (guías) o 941 462 001 (Ayuntamiento). Las entradas se recogen en taquilla 15 minutos antes del pase. Los lunes son día de descanso.
¿Qué temperatura hace dentro de las Cuevas de Ortigosa?
Unos 14 °C durante todo el año. En verano se agradece una prenda ligera de abrigo y en otoño se nota menos el contraste. Conviene llevar calzado cómodo, porque hay escaleras y suelos húmedos.
¿Cómo se forman las estalactitas?
El agua de lluvia se vuelve ligeramente ácida con el CO2 del suelo y disuelve la caliza. Al gotear en el techo de la cueva pierde parte de ese CO2 y el carbonato cálcico vuelve a cristalizar, gota a gota, a un ritmo que suele medirse en décimas de milímetro al año.
¿Se puede ir con niños a las Cuevas de Ortigosa?
Sí, es una visita que suele gustar a los niños, pero tiene escaleras estrechas y suelo húmedo, así que no es apta para carritos de bebé. Si alguien del grupo tiene movilidad reducida, pregúntalo al reservar.
¿Qué tiene que ver una cueva con el agua mineral?
Ambas dependen de lo mismo: el agua se carga de minerales al atravesar la roca. En la cueva ese calcio vuelve a cristalizar y forma estalactitas; en un manantial como Peñaclara o San Millán se queda disuelto y define la composición del agua mineral natural.
Baja a ver lo que el agua ha tardado millones de años en construir, y después prueba el agua que nace en estas mismas montañas: Peñaclara, San Millán y 22 Artesian, en mineraqua.com.