Se te hinchan los tobillos al final del día, notas las piernas pesadas y el anillo aprieta más por la tarde que por la mañana. Y entonces llega la duda que se repite en verano y que mucha gente resuelve al revés: ¿si tengo retención de líquidos debería beber menos agua para no acumular más?

La intuición dice que sí, pero la fisiología dice justo lo contrario. Beber poca agua no reduce la retención: la empeora. Cuando el cuerpo percibe que le falta líquido, se pone en modo ahorro y retiene el que tiene. Vamos a desmontar el mito con calma, explicar qué papel real juega el agua —y qué tipo de agua conviene— y aclarar cuándo la hinchazón deja de ser un tema de dieta para convertirse en motivo de consulta médica.

Puntos clave

  • Beber poca agua empeora la retención: el cuerpo retiene líquido cuando cree que le falta.
  • El principal culpable de retener agua es el exceso de sodio (sal), no el agua que bebes.
  • Una buena hidratación ayuda al riñón a eliminar el sodio y el líquido sobrante.
  • Referencia general: 1,5-2 litros de agua al día, salvo indicación médica distinta.
  • Un agua baja en sodio, como San Millán, hidrata sin sumar la sal que agrava el problema.
  • Ayudan también el potasio (plátano, verduras), moverse y elevar las piernas.
  • Si la hinchazón es súbita, intensa o en una sola pierna, consulta al médico.

¿Por qué el cuerpo retiene líquidos?

La retención de líquidos —lo que los médicos llaman edema— es la acumulación de agua en los tejidos, sobre todo en piernas, tobillos y manos. En la mayoría de los casos leves no es una enfermedad, sino una respuesta del cuerpo a la sal, el calor o la falta de movimiento.

El actor principal es el sodio. El cuerpo mantiene una proporción muy precisa entre agua y sal; cuando comes demasiado sodio —embutidos, quesos curados, ultraprocesados, snacks salados—, retiene agua para diluirlo y volver al equilibrio. De ahí que un día de comida salada se traduzca en hinchazón al día siguiente. Otras causas frecuentes de retención leve son:

Retener líquidos no es engordar

La hinchazón por líquidos hace que la báscula suba de un día para otro, pero no es grasa: es agua, y se va tan rápido como vino en cuanto reduces la sal y te hidratas bien. No lo confundas con ganar peso real. Lo explicamos con detalle en el artículo sobre agua y pérdida de peso.

¿Cuando tienes retención de líquidos es bueno tomar agua?

Sí, y es probablemente lo más contraintuitivo de todo el tema. Beber agua no aumenta la retención, la combate. Cuando bebes poco, el organismo interpreta que hay escasez y ordena a los riñones conservar líquido; el resultado es que retienes más, no menos.

Al mantener una hidratación suficiente ocurre lo contrario: el riñón trabaja con normalidad, filtra mejor y elimina el sodio sobrante junto con el agua que ya no necesita. Beber de forma constante a lo largo del día es, por tanto, parte de la solución, no del problema. La cantidad de referencia para un adulto sano ronda los 1,5-2 litros diarios, un punto de partida que puedes ajustar con nuestra guía de cuánta agua beber al día.

¿El agua elimina la retención de líquidos?

Conviene ser precisos: el agua no "elimina" la retención como si fuera un medicamento, pero es una pieza imprescindible del engranaje. Su papel es facilitar que el riñón haga su trabajo —deshacerse del exceso de sodio—, que es la raíz del problema en la mayoría de casos leves.

Por eso el agua trabaja siempre en equipo con otros hábitos: menos sal, más potasio y más movimiento. Beber litros de agua mientras sigues tomando mucha sal es como llenar un cubo con un agujero: el sodio te hará retener buena parte de lo que bebes.

El tipo de agua importa: baja en sodio

Si el sodio es el culpable, tiene sentido que el agua que elijas no sume sal a la ecuación. Aquí es donde un agua mineral natural baja en sodio marca la diferencia: hidrata y ayuda a la función renal sin aportar el mineral que agrava la hinchazón.

El agua San Millán encaja de lleno en este perfil: es de mineralización débil (374 mg/l de residuo seco) y baja en sodio, lo que la hace especialmente ligera y adecuada para quien vigila la sal. Toda el agua de Mineraqua —San Millán y también Peñaclara— brota de un acuífero protegido a 156 metros de profundidad en la Sierra de Cameros, en La Rioja.

¿Cómo bajar rápidamente la retención de líquidos?

Para la retención leve y ocasional, estos gestos son los que dan resultado más rápido:

EstrategiaPor qué funciona
Reducir la salMenos sodio = menos agua retenida para diluirlo
Beber agua de forma constanteEl riñón elimina mejor el líquido sobrante
Más potasio (plátano, espinaca, aguacate, tomate)Contrarresta el efecto del sodio
Moverse y caminarLa contracción muscular impulsa el retorno de líquidos
Elevar las piernas al final del díaAyuda a drenar la acumulación en tobillos

Un detalle que mucha gente ignora: el potasio y el sodio funcionan como una balanza. Cuando aumentas los alimentos ricos en potasio —fruta y verdura— y bajas la sal, el cuerpo suelta el agua que retenía. Es un buen complemento a la hidratación con un agua ligera.

Cuidado con las "pastillas para eliminar líquidos"

Los diuréticos de farmacia no son un producto de belleza: son medicamentos con efectos reales sobre el riñón y los electrolitos. Nunca los tomes por tu cuenta para deshinchar. Pueden provocar deshidratación y desequilibrios de minerales, y solo deben usarse bajo indicación médica. Para la retención leve, hidratarse bien y cuidar la dieta es más seguro y suele bastar.

¿Cuándo la retención de líquidos es preocupante?

La gran mayoría de las hinchazones son leves y pasajeras. Pero la retención también puede ser señal de un problema de fondo —en el corazón, los riñones o el hígado— y en esos casos beber más o menos agua no es la respuesta. Consulta al médico si la hinchazón:

En personas con enfermedad renal o cardíaca, el médico puede limitar la cantidad de líquido; por eso la recomendación general de beber más no se aplica a todo el mundo por igual. Ante la duda, siempre manda el criterio profesional.

La rutina antihinchazón de verano

Si notas las piernas pesadas con el calor, prueba esta combinación durante unos días: una botella de agua baja en sodio siempre a mano, menos sal en el plato, más fruta y verdura, un paseo diario y cinco minutos con las piernas en alto antes de dormir. Es sencillo, no tiene efectos secundarios y suele deshinchar en poco tiempo.

Conclusión: bebe más, no menos (y con menos sal)

Si te quedas con una idea, que sea esta: ante la retención de líquidos leve, la respuesta es hidratarte bien, no beber menos. El agua no es el enemigo; el exceso de sodio sí. Beber de forma constante ayuda al riñón a soltar el líquido sobrante, y si además recortas la sal, sumas potasio y te mueves, la hinchazón suele ceder por sí sola.

Elige un agua que juegue a tu favor: ligera, natural y baja en sodio. Descubre San Millán, Peñaclara y 22 Artesian en Mineraqua.com, el agua mineral natural de la Sierra de Cameros, en La Rioja. Y recuerda: si la hinchazón es intensa o no mejora, consulta con tu médico.

Preguntas frecuentes

¿Cuando tienes retención de líquidos es bueno tomar agua?

Sí. Aunque parezca lo contrario, beber poca agua empeora la retención: cuando el cuerpo cree que le falta líquido, lo retiene. Una hidratación adecuada ayuda a los riñones a eliminar el exceso de sodio y agua. Lo recomendable son 1,5-2 litros al día, salvo que un médico indique lo contrario por una enfermedad renal, cardíaca o hepática.

¿Desaparece la retención de líquidos si bebo más agua?

Beber suficiente ayuda, pero rara vez es la solución única. La retención leve mejora al combinar buena hidratación con dieta baja en sodio, movimiento y potasio. Si la hinchazón es marcada, súbita o afecta a una sola pierna, no basta con beber agua: consulta al médico, porque puede señalar un problema de fondo.

¿El agua elimina la retención de líquidos?

El agua no la elimina por sí sola como un medicamento, pero es clave: con buena hidratación, el riñón filtra y elimina mejor el sodio sobrante, principal responsable de que el cuerpo acumule agua. Un agua baja en sodio ayuda porque hidrata sin añadir la sal que agrava el problema, junto a menos sal en la dieta, más potasio y ejercicio.

¿Cómo bajar rápidamente la retención de líquidos?

Lo más rápido en la retención leve es reducir la sal de golpe (evitar embutidos y ultraprocesados), beber agua de forma constante, moverte y elevar las piernas al final del día. Los alimentos ricos en potasio —plátano, espinaca, aguacate, tomate— contrarrestan el sodio. Evita las pastillas diuréticas por tu cuenta: solo deben tomarse con indicación médica.

Hidrátate con un agua ligera y baja en sodio. Descubre las aguas minerales naturales de la Sierra de Cameros —San Millán, Peñaclara y 22 Artesian— en Mineraqua.com, el agua mineral natural de La Rioja.