Cuando pensamos en La Rioja, la primera imagen que nos viene a la mente suele ser la de sus viñedos y sus vinos de fama mundial. Sin embargo, bajo las cumbres de la Sierra de Cameros, esta comunidad autónoma guarda otro tesoro líquido igualmente valioso: su agua mineral natural. Un recurso que lleva forjándose en silencio durante miles de años y que hoy Mineraqua pone al alcance de millones de personas.
La Sierra de Cameros: un laboratorio geológico natural
La Sierra de Cameros se extiende por el sur de La Rioja, formando parte del Sistema Ibérico. Sus cumbres superan los 2.000 metros de altitud y sus valles esconden una geología extraordinariamente compleja, resultado de millones de años de actividad tectónica, sedimentación y erosión.
El proceso de formación del agua mineral natural de La Rioja comienza con la lluvia y la nieve que caen sobre estas montañas. El agua se infiltra lentamente en el terreno, atravesando capas sucesivas de roca caliza, arenisca y marga. Este viaje subterráneo, que puede durar entre 20 y 50 años, actúa como un filtro natural de una eficacia incomparable: elimina impurezas, microorganismos y contaminantes, mientras disuelve los minerales de la roca y los incorpora al agua.
Torrecilla en Cameros: el corazón hídrico de La Rioja
En el municipio de Torrecilla en Cameros, a 758 metros de altitud sobre el nivel del mar, confluyen las condiciones geológicas e hidrológicas ideales para la existencia de manantiales de agua mineral natural de excepcional calidad. Aquí se ubican las instalaciones de Mineraqua y los manantiales que alimentan sus tres marcas.
La ubicación no es casual. Torrecilla en Cameros se asienta sobre un complejo sistema de acuíferos alimentados por las precipitaciones de la sierra. La composición geológica del subsuelo —con alternancia de calizas jurásicas, areniscas cretácicas y materiales detritícos— crea las condiciones perfectas para que el agua adquiera una mineralización equilibrada y un sabor suave y limpio.
Tres manantiales, tres personalidades
Lo que hace única a la Sierra de Cameros es que, en una zona relativamente pequeña, la diversidad geológica produce aguas con perfiles mineralógicos claramente diferenciados. Mineraqua gestiona tres manantiales, cada uno con su propia personalidad:
Peñaclara: el manantial centenario
El manantial de Peñaclara fue declarado de utilidad pública en 1861, lo que lo convierte en uno de los más antiguos documentados de España. Su agua emerge ligeramente alcalina, con un contenido natural de flúor, calcio y magnesio que la hace especialmente beneficiosa para la salud ósea y dental. La historia completa de este manantial centenario la puedes descubrir en nuestro artículo sobre la historia de Peñaclara.
San Millán: pureza de las profundidades
El manantial de San Millán se distingue por su profundidad de captación: 156 metros bajo la superficie. A esa profundidad, el agua lleva décadas filtrándose por estratos geológicos, lo que le confiere una mineralización débil de 374 mg/l y un contenido extraordinariamente bajo en sodio. Estas características la hacen especialmente indicada para bebés, embarazadas y personas con hipertensión.
22 Artesian Water: la joya premium
El tercer manantial produce un agua artesiana que emerge a la superficie por presión natural, sin necesidad de bombeo. 22 Artesian Water se embotella exclusivamente en vidrio de 822 ml y está destinada a la alta restauración y los paladares más exigentes. Su pureza y elegancia reflejan la calidad extrema de los acuíferos profundos de la sierra.
El papel del clima en la calidad del agua
La Sierra de Cameros disfruta de un clima de montaña mediterránea con influencia atlántica. Las precipitaciones anuales oscilan entre 600 y 1.000 mm, distribuyéndose de forma relativamente regular a lo largo del año. Esta pluviometría constante garantiza una recarga continua de los acuíferos, lo que permite que los manantiales mantengan un caudal estable y una composición mineral invariable.
Las temperaturas frías de la sierra —con medias anuales entre 8 y 12 grados centígrados— también contribuyen a la calidad del agua. Las bajas temperaturas ralentizan los procesos biológicos en el suelo, reduciendo la presencia de materia orgánica en el agua de infiltración. El resultado es un agua excepcionalmente pura y cristalina.
Protección del entorno: un compromiso irrenunciable
La calidad del agua mineral natural depende directamente de la integridad de su entorno. Por eso, Mineraqua mantiene un compromiso activo con la protección de la Sierra de Cameros. Los perímetros de protección de los manantiales están estrictamente regulados, y la empresa colabora con las administraciones locales y regionales para garantizar que ninguna actividad humana pueda comprometer la pureza de los acuíferos.
La baja densidad de población de la zona —Torrecilla en Cameros no llega a los 500 habitantes— y la ausencia de actividad industrial pesada en la sierra son factores que contribuyen decisivamente a preservar la pureza del agua. No hay fábricas contaminantes, ni agricultura intensiva con pesticidas, ni grandes infraestructuras que alteren el flujo natural de las aguas subterráneas.
Del manantial a la botella: cero manipulación
La legislación europea es clara: el agua mineral natural debe embotellarse tal como emerge del manantial, sin ningún tratamiento químico. No se le añade cloro, no se le aplican tratamientos de ozono, no se le modifican los niveles de minerales. Esta es la diferencia fundamental con el agua del grifo, que requiere múltiples procesos de potabilización.
En la planta de Mineraqua en Torrecilla en Cameros, el agua viaja directamente del manantial a la línea de embotellado a través de tuberías de acero inoxidable. La certificación FSSC 22000 garantiza que todo el proceso cumple con los estándares más exigentes de seguridad alimentaria internacional.
«El agua de la Sierra de Cameros no necesita que la mejoremos. Nuestra labor es simplemente protegerla y llevarla hasta el consumidor con la misma pureza con la que nace.»
La Rioja: tierra de agua, no solo de vino
Es hora de reivindicar el patrimonio hídrico de La Rioja. La Sierra de Cameros no solo es fuente de aguas minerales de calidad excepcional, sino también un destino de naturaleza donde el agua es protagonista. Sus ríos, arroyos, cascadas y manantiales conforman un paisaje de extraordinaria belleza que merece ser conocido y protegido. Si te interesa explorar esta faceta de La Rioja, no te pierdas nuestro artículo sobre las mejores rutas de senderismo en La Rioja para amantes del agua.
La próxima vez que bebas un vaso de agua mineral natural de La Rioja, piensa en el viaje que ha recorrido: décadas filtrándose por las entrañas de la Sierra de Cameros, adquiriendo minerales y pureza, hasta emerger en un manantial de Torrecilla en Cameros. Un viaje que comenzó mucho antes de que tú nacieras y que continuará mucho después. Esa es la magia del agua mineral natural.