Un perro de 10 kilos necesita en torno a medio litro de agua al día, y bastante más si hace calor o vuelve de una ruta larga. Muchos dueños resuelven el paseo igual que en la foto: abren su propia botella y le sirven en el hueco de la mano. Y ahí aparece la duda que llega cada semana a nuestro buzón: ¿pueden los perros y los gatos beber agua mineral, o es mejor el agua del grifo?
La respuesta corta es que sí, con matices. No toda el agua embotellada es igual, y lo que para nosotros es una diferencia de sabor, para un gato con tendencia a los cálculos urinarios puede ser algo más. Como embotelladores de la Sierra de Cameros, te contamos qué agua conviene ponerles en el cuenco, cuánta deben beber y qué señales merecen una visita al veterinario.
Puntos clave
- Un perro necesita de media entre 50 y 60 ml de agua por kilo de peso al día; con calor o ejercicio, hasta un 20-40 % más.
- El agua mineral natural sin gas y de mineralización débil es una opción segura para perros y gatos.
- El agua con gas no es buena idea como agua habitual: puede provocar gases y molestias digestivas.
- Conviene evitar a diario las aguas muy mineralizadas o ricas en sodio, sobre todo en animales con problemas renales o urinarios.
- Los gatos sienten poca sed: si comen pienso seco, hay que animarles a beber.
- Un consumo que supera de forma continuada los 100 ml por kilo al día es motivo para consultar al veterinario.
¿Pueden los perros beber agua mineral?
Sí. Un agua mineral natural es agua potable de origen subterráneo, protegida y con una composición estable que figura en la etiqueta. Para un perro sano, un agua sin gas y de mineralización débil es tan adecuada como un buen agua del grifo, y resulta muy práctica fuera de casa: en el coche, en un viaje o en mitad de una ruta por el monte.
Lo que sí importa es el tipo de agua. La clave está en el residuo seco, la cifra en mg/l que indica cuántos minerales lleva disuelto el agua. Por debajo de 500 mg/l se considera de mineralización débil. San Millán, con 374 mg/l y baja en sodio, entra de lleno en esa categoría. Si quieres saber interpretar esa cifra, te lo explicamos en cómo leer la etiqueta del agua mineral.
¿Cuánta agua debe beber un perro al día?
Las guías veterinarias sitúan la necesidad media en 50-60 ml por kilo de peso y día, dentro de un rango de 40 a 70 ml/kg que recoge el National Research Council (NRC) de Estados Unidos. Traducido a cifras de cuenco:
| Peso del perro | Agua aproximada al día |
|---|---|
| 5 kg (raza pequeña) | 250-300 ml |
| 10 kg | 500-600 ml |
| 20 kg | 1-1,2 litros |
| 30 kg (raza grande) | 1,5-1,8 litros |
Estas cantidades suben entre un 20 y un 40 % con ejercicio intenso o calor, y también en cachorros y hembras en lactancia. Al revés, un perro que come comida húmeda obtiene buena parte del agua del propio alimento y beberá menos del cuenco. Lo importante es que siempre tenga agua limpia a su alcance, sin racionarla.
¿Y los gatos? El problema de un animal que casi no tiene sed
Los gatos descienden de felinos del desierto y conservan una sensación de sed muy baja. En libertad obtenían casi toda el agua de sus presas; en casa, con pienso seco, ese aporte desaparece. Muchos beben menos de lo que necesitan y producen una orina muy concentrada.
Los veterinarios relacionan esa orina concentrada con un mayor riesgo de cristales, cálculos y otros problemas urinarios y renales. Por eso, más que discutir qué agua beben, el reto con un gato es conseguir que beba. Aumentar el consumo de agua diluye los minerales de la orina y es una de las medidas más sencillas de prevención.
Sobre el tipo de agua, la pauta habitual es la misma que en perros: sin gas y poco mineralizada. En gatos con antecedentes de cristales urinarios, el veterinario puede pedir que se evite un aporte alto de magnesio o calcio, y un agua de mineralización débil encaja bien en esa indicación.
Agua con gas para mascotas: mejor no
Un sorbo accidental de agua con gas no es un problema, pero no debe ser su agua de cada día. El gas carbónico puede provocar hinchazón, gases y molestias digestivas, y a muchos animales simplemente les desagrada, así que acaban bebiendo menos. Si en casa sois de burbujas, te contamos las diferencias en agua con gas o sin gas; para el cuenco, sin gas.
¿Agua mineral o agua del grifo para tu mascota?
En España el agua del grifo es potable y, para un animal sano, es una opción perfectamente válida. Hay situaciones, sin embargo, en las que el agua mineral natural aporta ventajas:
- Fuera de casa: paseos largos, viajes en coche o rutas de montaña, donde no siempre hay una fuente fiable.
- Agua del grifo muy dura o con olor a cloro, que algunos animales rechazan. Si te preguntas qué es exactamente la dureza, lo explicamos en agua dura y agua blanda.
- Cambios de casa o vacaciones: mantener la misma agua ayuda a que un gato desconfiado no deje de beber.
- Indicación veterinaria de un agua de mineralización débil por motivos urinarios.
Lo que conviene evitar como agua habitual son las aguas muy mineralizadas o con mucho sodio, sobre todo en animales mayores o con problemas cardíacos o renales. Ante cualquier enfermedad, el agua también se decide con el veterinario.
Cómo conseguir que beban más
- Varios cuencos repartidos por casa, lejos de la comida y, en gatos, lejos del arenero.
- Recipientes anchos y poco profundos para gatos, que a muchos les molesta rozar los bigotes con el borde.
- Fuentes de agua en movimiento: muchos gatos prefieren el agua que corre a la del cuenco.
- Agua fresca y renovada a diario, y el cuenco lavado con frecuencia, igual que harías con tu botella reutilizable.
- Comida húmeda, total o parcial, si tu veterinario lo ve adecuado: es la forma más fácil de sumar agua en un gato.
En el monte, la norma es ofrecer poca cantidad y a menudo, en lugar de dejar que se beba de golpe medio litro tras el esfuerzo. Si preparas una salida por la Sierra de Cameros con tu perro, calcula también su agua: te ayudamos en cuánta agua llevar a una ruta de montaña.
Señales de alerta: cuándo bebe demasiado o demasiado poco
Tan importante es lo que beben como los cambios en lo que beben. Consulta con tu veterinario si observas:
- Un consumo que supera de forma continuada los 100 ml por kilo y día, que puede estar relacionado con diabetes o enfermedad renal.
- Un gato que hace esfuerzos para orinar, orina muy poco, va muchas veces al arenero o tiene sangre en la orina.
- Encías secas y pegajosas, apatía o pérdida de elasticidad de la piel, signos de deshidratación.
Curiosamente, el dálmata de la foto pertenece a una raza con predisposición genética a los cálculos de urato, y es uno de los perros a los que los veterinarios piden especialmente que beban mucho. En la hidratación de una mascota, la constancia importa más que la marca del agua.
Este artículo tiene carácter divulgativo y no sustituye el consejo de un veterinario. Si tu perro o tu gato tiene una enfermedad renal, urinaria o cardíaca, consulta qué agua y qué cantidad le convienen. Fuentes: National Research Council, Nutrient Requirements of Dogs and Cats (2006); guías de hidratación de Royal Canin para gatos; divulgación veterinaria publicada en El Español (2026); datos de composición de Mineraqua S.A.
Preguntas frecuentes
¿Es malo que mi perro beba agua mineral?
No. Un agua mineral natural sin gas y de mineralización débil es segura para un perro sano. Conviene evitar como agua habitual las aguas con gas, muy mineralizadas o ricas en sodio.
¿Cuánta agua tiene que beber un perro al día?
De media, entre 50 y 60 ml por kilo de peso: un perro de 10 kg necesita unos 500-600 ml diarios. Con calor, ejercicio o lactancia la cantidad aumenta.
¿Los gatos pueden beber agua mineral?
Sí, siempre que sea sin gas y de mineralización débil. En gatos con antecedentes de cristales urinarios, consulta con el veterinario qué agua es la más adecuada.
¿Puede un perro beber agua con gas?
Un sorbo puntual no es peligroso, pero no se recomienda como agua habitual porque puede causar gases, hinchazón y molestias digestivas.
¿Es mejor el agua del grifo o la embotellada para las mascotas?
En España el agua del grifo es potable y válida para un animal sano. El agua mineral natural es práctica fuera de casa, si el agua del grifo es muy dura o huele a cloro, o si el veterinario recomienda un agua de mineralización débil.
¿Cuándo es preocupante que mi mascota beba mucha agua?
Si bebe de forma continuada más de 100 ml por kilo al día, o si notas un cambio brusco en su consumo, consulta al veterinario: puede ser señal de diabetes o de un problema renal.
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