Veinte minutos en una sauna a 85 °C y la báscula marca medio kilo menos. Parece un pequeño milagro, pero es solo agua que ha salido por la piel en forma de sudor, y vuelve en cuanto bebes. La pregunta útil no es cuánto pesas al salir, sino cuánta agua tienes que beber antes, durante y después para que la sesión siente bien y no acabes con dolor de cabeza o mareo al levantarte del banco.
Te lo explicamos con datos: cuánto se suda de verdad, cómo calcular lo que tienes que reponer, qué beber (y qué no) y por qué la sauna no sirve para adelgazar.
Puntos clave
- En una sesión normal de sauna finlandesa se pierde de media alrededor de medio litro de sudor.
- El peso que pierdes en la sauna es agua: se recupera al beber, no es grasa.
- Bebe un par de vasos de agua en la hora previa y entra ya hidratado, no con sed.
- Durante sesiones largas o con varias rondas, da sorbos entre una ronda y otra.
- Para saber cuánto reponer, pésate antes y después: cada kilo perdido es aproximadamente un litro de agua.
- El alcohol antes o durante la sauna es el principal factor de riesgo y conviene evitarlo.
- Si tienes una enfermedad cardiaca, tensión alta no controlada o estás embarazada, consulta antes con tu médico.
¿Cuánta agua se pierde en una sesión de sauna?
En la sauna finlandesa el aire está entre 80 y 100 °C con poca humedad. El cuerpo responde como lo haría al hacer ejercicio con calor: dilata los vasos de la piel, acelera el corazón y suda para enfriarse. Una revisión médica publicada en The American Journal of Medicine (Hannuksela y Ellahham, 2001) cifra la pérdida media de sudor en una sesión en torno a 0,5 kg.
Es una media. Quien hace varias rondas, aguanta más tiempo o suda mucho de por sí puede perder bastante más. Por eso la mejor referencia es tu propia báscula, no una regla genérica.
| Momento | Qué hacer | Orientación |
|---|---|---|
| La hora previa | Entrar hidratado | Un par de vasos de agua (unos 400-500 ml) |
| Entre rondas | Sorbos, sin atracones | Un vaso pequeño en cada descanso |
| Al terminar | Reponer lo perdido | Alrededor de 1 litro por cada kilo de peso perdido |
| El resto del día | Volver a lo normal | Orina de color amarillo claro |
¿Qué beber antes de entrar en la sauna?
Agua, y con algo de antelación. Entrar ya con sed es empezar con déficit, y el calor lo agrava en pocos minutos. Lo práctico es beber un par de vasos en la hora anterior, sin forzar: si bebes un litro de golpe justo antes, lo único que conseguirás es tener que salir al baño a mitad de la sesión.
Tampoco conviene entrar con el estómago lleno tras una comida copiosa. La digestión pide sangre al aparato digestivo y la sauna la reclama para la piel; una comida ligera un par de horas antes es mejor compañera.
Lo que no hay que hacer antes de ir a la sauna
- Beber alcohol. Dilata los vasos, deshidrata y altera los reflejos. En Finlandia, donde la sauna es una costumbre nacional, el alcohol aparece de forma repetida como el principal factor de riesgo en los accidentes en sauna.
- Entrar justo después de un entrenamiento intenso sin haber bebido: ya llegas deshidratado y la sauna te quita más líquido.
- Ir en ayunas o tras horas sin beber, sobre todo si eres propenso a las bajadas de tensión.
¿Se puede beber agua dentro de la sauna?
Sí, y no pasa nada por hacerlo. Lo que ocurre es que el agua se calienta enseguida y muchos centros prefieren que no se entre con botellas. El momento natural para beber es la pausa entre rondas, cuando sales a refrescarte: un vaso pequeño, a sorbos, y vuelves a entrar.
Las sesiones típicas son de entre 5 y 15 minutos por ronda, con descansos para enfriarse. Si en algún momento notas mareo, náuseas, dolor de cabeza o el corazón demasiado acelerado, sal, siéntate en un lugar fresco y bebe. No hay récord que batir.
¿Cuánta agua beber después de la sauna?
La forma más fiable de saberlo es sencilla: pésate antes y después, con la misma ropa o sin ella y tras secarte. La diferencia es casi toda agua, y cada kilo equivale aproximadamente a un litro. Ese es el volumen que tienes que reponer en las horas siguientes.
En deporte se suele recomendar beber algo más de lo perdido, porque parte del agua se elimina enseguida por la orina. No hace falta tomarlo todo de golpe: reparte el agua a lo largo de un par de horas y acompáñala de la comida o la cena, que es la que aporta la sal y el resto de minerales que se van con el sudor.
Una pista que no falla: si la orina vuelve a ser de color amarillo claro, vas bien. Si es oscura, todavía te falta. Lo explicamos en detalle en qué significa el color de la orina.
¿Agua, bebida isotónica o cerveza?
Para una sesión normal, el agua es suficiente. El sudor arrastra sobre todo sodio y algo de potasio, pero en cantidades que una comida normal repone sin problema. Las bebidas isotónicas tienen sentido si combinas un entrenamiento largo con la sauna o si vas a pasar muchas horas en un spa sin comer. La cerveza, por mucho que forme parte del ritual en algunos países, no hidrata mejor que el agua y suma alcohol a un cuerpo que ya está trabajando para enfriarse. Si te interesa el papel de los minerales, tenemos una guía sobre electrolitos y agua mineral.
¿Ir a la sauna ayuda a adelgazar?
No. Es la pregunta más buscada y la respuesta es clara: lo que se pierde en la sauna es agua, no grasa. El medio kilo que desaparece de la báscula vuelve en cuanto bebes, y debe volver, porque estar deshidratado no es estar más delgado. El corazón trabaja algo más dentro de la sauna, pero el gasto de energía queda muy lejos del de un paseo a buen ritmo.
Si buscas perder peso, la sauna puede ser un buen momento de descanso después del ejercicio, pero no lo sustituye. Lo contamos en qué papel tiene el agua cuando quieres perder peso.
¿Es bueno ir a la sauna todos los días?
Para una persona sana, la sauna frecuente es una costumbre bien tolerada. El estudio más citado viene de Finlandia: siguió durante unos veinte años a más de 2.300 hombres de mediana edad y encontró que quienes iban a la sauna entre cuatro y siete veces por semana tenían menos mortalidad cardiovascular que quienes iban una vez (Laukkanen y colaboradores, JAMA Internal Medicine, 2015). Es un estudio observacional: muestra una asociación, no demuestra que la sauna sea la causa.
Si vas a diario, la hidratación diaria pasa a ser parte de la rutina: no basta con beber justo después, conviene repartir el agua durante todo el día.
Sauna seca o baño turco: ¿cambia lo que hay que beber?
En el baño turco la temperatura es más baja, en torno a 40-50 °C, pero la humedad es casi total. El sudor no se evapora, así que da la sensación de sudar más aunque parte de lo que ves en la piel sea vapor condensado. La pauta es la misma: entrar hidratado, beber en las pausas y reponer al salir según lo que marque la báscula.
Si tu plan es un circuito de aguas o una escapada termal, en La Rioja hay opciones a poca distancia de la Sierra de Cameros, como contamos en balnearios y aguas termales de La Rioja.
Qué agua llevar a la sauna o al spa
Lo importante es beber, y para eso ayuda un agua que apetezca trago tras trago. San Millán, que nace a 156 metros de profundidad en la Sierra de Cameros, es de mineralización débil (374 mg/l de residuo seco) y baja en sodio: ligera para ir bebiendo en las pausas y después, sin sensación de pesadez. Peñaclara, embotellada en Torrecilla en Cameros desde 1861, es alcalina por composición natural y tiene un sabor limpio que sienta bien muy fresca al salir del calor.
Un último consejo: no la bebas helada de golpe nada más salir. Fresca y a sorbos se tolera mejor y te hidrata igual. Y si dudas de cuánta agua es demasiada, lo explicamos en ¿se puede beber demasiada agua?
Nota: este artículo es informativo y no sustituye el consejo médico. Las personas con enfermedad cardiaca, angina, un infarto reciente, tensión arterial no controlada, embarazadas o que toman medicación que afecte a la tensión deben consultar con su médico antes de usar la sauna. Fuentes: Hannuksela M. L., Ellahham S. «Benefits and risks of sauna bathing», The American Journal of Medicine, 2001; Laukkanen T. y cols., JAMA Internal Medicine, 2015. Datos de composición: Mineraqua S.A.
Preguntas frecuentes
¿Cuánta agua hay que beber cuando vas a la sauna?
Un par de vasos (unos 400-500 ml) en la hora previa, sorbos en las pausas entre rondas y, al terminar, alrededor de un litro por cada kilo de peso perdido. Pesarte antes y después es la forma más fiable de calcularlo.
¿Se puede beber agua dentro de la sauna?
Sí. No es peligroso, pero el agua se calienta rápido y muchos centros no permiten botellas dentro. Lo más cómodo es beber a sorbos en el descanso entre una ronda y otra.
¿Ir a la sauna ayuda a adelgazar?
No. El peso que se pierde en la sauna es agua eliminada con el sudor y se recupera en cuanto bebes. El gasto de calorías es pequeño y no sustituye al ejercicio.
¿Cuántas calorías se queman en la sauna?
Pocas. El corazón trabaja algo más por el calor, pero el gasto de energía es muy inferior al de un paseo a buen ritmo. La bajada de peso que marca la báscula al salir es agua, no grasa.
¿Qué no hacer antes de ir a la sauna?
No beber alcohol, no entrar con sed ni justo después de un entrenamiento intenso sin haber bebido, y evitar las comidas copiosas en las dos horas previas.
¿Es bueno ir a la sauna todos los días?
Para una persona sana es una costumbre bien tolerada. Un estudio finlandés con más de 2.300 hombres asoció ir entre cuatro y siete veces por semana con menor mortalidad cardiovascular, aunque es una asociación, no una prueba de causa. Si vas a diario, cuida la hidratación durante todo el día.
¿Qué es mejor beber después de la sauna, agua o bebida isotónica?
Para una sesión normal basta con agua y una comida corriente, que repone la sal que se va con el sudor. La bebida isotónica tiene sentido si sumas un entrenamiento largo o pasas muchas horas en un spa sin comer.
¿Quieres hidratarte con el agua que nace en la Sierra de Cameros? Descubre San Millán, Peñaclara y 22 Artesian en mineraqua.com.