El 28 de abril de 2025, poco después del mediodía, se fue la luz en toda la Península. Lo que ocurrió en las horas siguientes lo recogieron las agencias con una precisión incómoda: los supermercados que pudieron abrir con generadores vieron cómo la demanda se concentraba en dos productos, alimentos no perecederos y agua embotellada. En muchos establecimientos las estanterías de agua se vaciaron antes de que anocheciera.

No hizo falta una catástrofe. Bastó una interrupción de unas horas para que miles de hogares descubrieran a la vez que no tenían agua guardada. Una reserva doméstica de agua no es supervivencialismo: es la versión líquida de tener una linterna en un cajón. Y la pregunta que casi nadie sabe responder es la más simple de todas: cuántos litros.

Puntos clave

  • La Comisión Europea recomienda 72 horas de autonomía en los hogares desde su Estrategia de Preparación del 26 de marzo de 2025.
  • Traducido a litros: 6 litros por persona como suelo (2 l/día de agua de beber) y 9 litros con margen (3 l/día).
  • Un hogar de cuatro personas necesita entre 24 y 36 litros. Es una compra, no una mudanza.
  • Las cifras oficiales parecen contradictorias porque no miden lo mismo: la mochila de evacuación cuenta solo el agua de beber; la OMS cuenta el consumo doméstico total.
  • El agua mineral natural no caduca: lleva fecha de consumo preferente, de uno a dos años en PET y más en vidrio.
  • Aun así conviene rotar la reserva cada seis meses: se consume y se repone, nunca se deja envejecer.
  • Los tres peores sitios para guardarla son los tres más habituales: garaje caliente, luz directa y el armario de la lejía.

Cuántos días hay que cubrir: la regla de las 72 horas

El 26 de marzo de 2025 la Comisión Europea presentó su Estrategia de Preparación, un paquete de treinta acciones para reforzar la respuesta ante crisis. La parte que llegó al gran público fue una recomendación dirigida a los ciudadanos: que cada hogar pueda sostenerse 72 horas por sus propios medios, con agua, alimentos no perecederos, medicación, radio a pilas y linterna.

Conviene leerla sin dramatismo. No es una obligación ni el anuncio de nada; es una cifra de diseño. Tres días es el plazo que suelen tardar los servicios básicos en restablecerse y en que la ayuda organizada alcance a todo el mundo, incluidos los núcleos rurales pequeños que en La Rioja son mayoría. Desde entonces varias comunidades autónomas han lanzado campañas propias con ese mismo horizonte.

Un mes después de aquella recomendación llegó el apagón. El plazo de 72 horas no salió de un ejercicio teórico, y el apagón lo confirmó antes de que a nadie le diera tiempo a prepararse.

Cuántos litros de agua guardar por persona

Aquí es donde la mayoría abandona, porque las cifras que circulan se contradicen entre sí. Vamos con la cuenta útil primero y con la explicación después.

Para el agua de beber, el suelo son 2 litros por persona y día, que es el orden de magnitud de la ingesta adecuada de referencia para un adulto y la cifra que manejan las campañas de protección civil para el kit básico. Multiplicado por tres días, son 6 litros por persona. Si quieres margen para cocinar, tomar medicación y una higiene mínima, sube a 3 litros diarios, es decir 9 litros por persona.

Personas en casaMínimo 72 h (2 l/día)Con margen (3 l/día)Equivale a (garrafas de 8 l)
16 litros9 litros2 garrafas
212 litros18 litros3 garrafas
318 litros27 litros4 garrafas
424 litros36 litros5 garrafas

Sube a 4 o 5 litros por persona y día si en casa hay bebés, personas mayores, embarazadas, alguien con fiebre o mascotas, o si vives en una zona donde el verano aprieta de verdad. Y cuenta a los animales: un perro mediano bebe cerca de un litro diario. Para afinar tu propio consumo habitual, la referencia está en nuestra guía sobre cuánta agua beber al día según edad, peso y actividad.

Por qué unas fuentes dicen 1,5 litros y otras 15

Esta es la confusión que hace que mucha gente desista o se quede corta, y tiene una explicación sencilla: las dos cifras son correctas, pero miden cosas distintas y casi nunca se aclara cuál es cuál.

La cifra baja, de 1,5 a 2 litros por persona y día, viene del mundo de la mochila de evacuación. Ahí el límite es el peso que una persona puede cargar, así que solo se cuenta el agua estrictamente de beber. Un litro de agua pesa un kilo: cuatro días para dos personas ya son quince kilos a la espalda.

La cifra alta viene de las notas técnicas de la Organización Mundial de la Salud para emergencias, y es el consumo doméstico total. La OMS sitúa en 7,5 litros por persona y día el mínimo de supervivencia (beber, cocinar y la higiene más elemental) y en 15 litros diarios la cantidad que debe garantizarse en cuanto sea posible para cubrir la higiene personal y la manipulación segura de alimentos.

Cómo se resuelve en la práctica. En una casa no hay límite de peso, así que la reserva debería acercarse a la cifra alta, pero almacenar 15 litros por persona y día es inviable en un piso: para una familia de cuatro serían 180 litros. La solución real es de dos capas. La despensa de agua envasada cubre lo que hay que beber y cocinar, que es lo único que exige calidad garantizada. Para lavarse y para el inodoro se recurre a lo que quede en el depósito, al termo del agua caliente o a llenar la bañera al primer aviso, algo que en un corte de suministro anunciado se hace en cinco minutos.

Cada cuánto hay que renovar el agua guardada

La creencia de que el agua embotellada caduca es de las más extendidas y de las más fáciles de deshacer. El agua mineral natural no se descompone: lo que envejece es el envase. Por eso la botella no lleva fecha de caducidad sino de consumo preferente, habitualmente entre uno y dos años en PET y más holgada en vidrio, que es un material inerte. Lo explicamos en detalle en el artículo sobre si el agua embotellada caduca.

Dicho eso, una reserva de emergencia tiene un enemigo peor que la fecha: el olvido. El agua que se compra, se coloca en el fondo del armario y no se vuelve a mirar acaba siendo la que lleva tres veranos cociéndose. La regla que funciona es la de cualquier despensa bien llevada:

Dónde guardarla: los tres errores más comunes

El sitio importa más que la marca, y los tres peores lugares son justamente los que primero se le ocurren a cualquiera.

1. El garaje, el trastero o cualquier sitio que se caliente

Un trastero sin ventilar supera con facilidad los 40 grados en verano. El calor sostenido es lo que hace que un agua perfecta acabe sabiendo a plástico, porque acelera la migración de compuestos del PET al agua. Es el mismo mecanismo que describimos al hablar de la botella olvidada en el coche al sol, solo que en el trastero dura meses en lugar de horas.

2. La luz directa

La terraza, el alféizar o el porche parecen prácticos porque no roban espacio dentro. Pero la luz, además de calentar, favorece el desarrollo de algas si el envase es transparente y el agua lleva mucho tiempo ahí. Oscuro y fresco no es un consejo estético: es la condición que mantiene el agua igual que el día que salió del manantial.

3. El armario de los productos de limpieza

Este es el error que menos gente conoce y el que más estropea el agua. El PET es permeable a los compuestos volátiles, así que una garrafa guardada junto a la lejía, el amoniaco, un bote de pintura, disolvente o un bidón de gasolina acaba oliendo y sabiendo a lo que tiene al lado, con la botella perfectamente cerrada. Si tu reserva comparte armario con la limpieza, cámbiala de sitio hoy.

Un armario interior, el fondo de una despensa o un altillo fresco cumplen los tres requisitos a la vez. Si vas a tener la reserva a la vista mucho tiempo, el vidrio es inerte y no transmite nada, algo que desarrollamos en el artículo sobre el agua en vidrio frente al plástico.

Garrafas o botellas pequeñas

Las garrafas de 5 u 8 litros dan mucho volumen por poco dinero y ocupan menos espacio por litro. Su problema aparece al abrirlas: una vez abierta hay que consumirla en pocos días, y en plena incidencia no siempre hay frigorífico donde conservarla.

Las botellas de litro y medio o de medio litro resuelven justo eso. Se reparten sin abrir el resto de la reserva, cada persona maneja la suya sin contaminar las demás y son las únicas que sirven si hay que salir de casa. La proporción que mejor funciona es alrededor de dos tercios en garrafas y un tercio en botellas pequeñas: volumen barato para estar en casa, formato manejable para todo lo demás.

Por qué el agua mineral natural es la opción sencilla

Una reserva de emergencia solo sirve si el día que se abre no hay que pensar. Y ahí el agua mineral natural tiene una ventaja que no depende del gusto de nadie: se envasa en el propio manantial, precintada en origen y sin tratamiento químico de desinfección, porque su pureza es de origen y su composición es constante. Lo que hay escrito en la etiqueta es lo que hay dentro, en esa botella y en la que compres dentro de tres años. Las diferencias entre las categorías que conviven en el lineal las repasamos en la guía sobre tipos de agua embotellada.

En Mineraqua ese origen está en la Sierra de Cameros, en La Rioja, donde el agua se capta de un acuífero situado a 156 metros de profundidad. Peñaclara, alcalina y con flúor natural, mana en Torrecilla en Cameros desde 1861. San Millán, de mineralización débil (374 mg/l de residuo seco) y baja en sodio, es la que mejor encaja cuando hay que beber bastante a lo largo del día sin sensación de pesadez, algo que en tres días de incidencia y con niños o mayores en casa se agradece. Todo el proceso está certificado FSSC 22000, y lo contamos paso a paso en del manantial a tu mesa.

La lista corta

Si solo te quedas con una cosa de todo el artículo, que sea esta: compra hoy entre 6 y 9 litros por persona, escribe la fecha en el plástico con rotulador, déjalo en un armario interior fresco y anota en el móvil un aviso para dentro de seis meses. Es una compra de una tarde y no vuelve a pedir atención hasta el cambio de hora.

Lo demás es lo de siempre: linterna con pilas, una radio, una copia de la medicación habitual, algo de efectivo y alimentos que no necesiten nevera ni cocción. Nada de esto anticipa ninguna desgracia. Es exactamente el mismo razonamiento por el que todo el mundo lleva rueda de repuesto en el maletero sin esperar un pinchazo.

Preguntas frecuentes

¿Cuántos litros de agua hay que guardar en casa por persona?

Para las 72 horas de autonomía que recomienda la Comisión Europea, el suelo razonable son 2 litros de agua de beber por persona y día, es decir 6 litros por persona. Con margen para cocinar e higiene mínima conviene subir a 3 litros diarios, unos 9 litros por persona. Un hogar de cuatro se mueve por tanto entre 24 y 36 litros. Si hay bebés, personas mayores, embarazadas, alguien con fiebre o mascotas, o si vives en zona calurosa, calcula 4 o 5 litros por persona y día.

¿Por qué unas fuentes dicen 1,5 litros y otras 15 litros al día?

Porque no miden lo mismo y casi nunca se aclara. La cifra baja, de 1,5 a 2 litros por persona y día, corresponde a la mochila de evacuación, donde el peso manda y solo se cuenta el agua de beber. La cifra alta viene de las notas técnicas de la OMS para emergencias humanitarias y es el consumo doméstico total, unos 15 litros por persona y día incluyendo higiene y limpieza, con un mínimo de supervivencia de 7,5 litros. En una casa no hay límite de peso, así que la reserva debería acercarse a la cifra alta, aunque almacenar 15 litros por persona y día es inviable en un piso: la despensa cubre el agua de beber y cocinar, y para lavarse se recurre a lo que quede en el depósito, la bañera o el termo.

¿Caduca el agua embotellada guardada?

El agua mineral natural no caduca: lo que lleva la botella es una fecha de consumo preferente, que en envase de PET suele situarse entre uno y dos años y en vidrio se alarga porque es un material inerte. Lo que envejece no es el agua sino el envase, sobre todo si le ha dado el sol o el calor. Pasada esa fecha el agua sigue siendo potable si la botella está cerrada y bien conservada, aunque puede coger un ligero sabor a plástico. Para una reserva de casa lo sensato no es esperar a la fecha, sino rotar el stock cada seis meses.

¿Se puede guardar agua del grifo en botellas para emergencias?

Se puede, pero exige mucho más cuidado y una rotación mucho más frecuente. El agua del grifo no es estéril, el cloro que la protege se disipa con el tiempo y cualquier resto en el recipiente o el contacto de las manos con el cuello de la botella introduce microorganismos. Si lo haces, usa envases de uso alimentario limpios, llénalos hasta arriba, ciérralos bien, guárdalos a oscuras y renuévalos cada pocos meses. El agua mineral natural envasada en origen y precintada evita todo ese mantenimiento, que es justo lo que falla en una reserva que nadie mira durante años.

¿Dónde hay que guardar el agua de emergencia en casa?

En un sitio fresco, oscuro y seco, y lejos de olores fuertes. Los tres peores lugares son precisamente los más habituales: el garaje o el trastero sin ventilación, donde en verano se superan con facilidad los 40 grados; la terraza o cualquier punto con luz directa; y el armario donde también están la lejía, el amoniaco, la pintura o el combustible, porque el PET es permeable a los compuestos volátiles y el agua acaba oliendo a lo que tiene al lado. Un armario interior, el fondo de una despensa o un altillo fresco funcionan mejor que cualquiera de los tres.

¿Es mejor guardar garrafas grandes o botellas pequeñas?

Lo práctico es combinar. Las garrafas de 5 u 8 litros dan mucho volumen por poco dinero y ocupan menos espacio por litro, pero una vez abiertas hay que consumirlas en pocos días y no se pueden repartir ni transportar con comodidad. Las botellas de litro y medio o de medio litro se reparten sin abrir el resto de la reserva, son las que sirven si hay que salir de casa y evitan que un envase abierto se estropee. Una proporción razonable es dos tercios en garrafas y un tercio en botellas pequeñas.

¿Qué pasa si el agua embotellada se congela?

El agua aumenta de volumen alrededor de un 9 por ciento al congelarse, así que una botella llena puede deformarse y, si el envase es rígido o está muy lleno, llegar a agrietarse por la costura o el cuello. Si la botella queda intacta y el precinto no se ha roto, el agua descongelada se puede beber sin problema: congelarse no altera su composición mineral. Lo que hay que descartar es cualquier envase que haya perdido estanqueidad, se vea hinchado de forma permanente o presente fugas.

¿Cuántos días de agua recomienda la Unión Europea?

Tres. El 26 de marzo de 2025 la Comisión Europea presentó su Estrategia de Preparación e incluyó la recomendación de que los hogares puedan sostenerse 72 horas por su cuenta, con agua, alimentos, medicación, radio y linterna. No es una obligación ni una alarma, sino una cifra de diseño: cubre el tiempo que suelen tardar los servicios básicos en restablecerse y en que la ayuda organizada llegue a todo el mundo. Varias comunidades autónomas han lanzado desde entonces campañas propias con ese mismo horizonte de 72 horas.

Una reserva solo es buena si el agua que contiene lo es. Conoce las aguas minerales naturales de la Sierra de Cameros, en La Rioja, Peñaclara, San Millán y 22 Artesian, en Mineraqua.com.