Enciendes la calefacción en octubre y a la tercera noche te despiertas con la garganta como papel de lija, los labios tirantes y la nariz taponada. No es el primer resfriado del otoño: lo más probable es que el aire de tu dormitorio se haya quedado demasiado seco.
Te explicamos por qué pasa, qué humedad es la buena dentro de casa, cómo medirla, qué hacer para subirla sin llenar la casa de moho y cuánta agua conviene beber cuando pasas el día entre radiadores.
Puntos clave
- La calefacción no quita agua al aire: lo calienta, y el aire caliente admite más vapor, así que la humedad relativa baja.
- El aire que entra a 0 °C, calentado a 21 °C, puede quedarse en torno al 25 % de humedad.
- La humedad recomendada en casa en invierno está entre el 40 % y el 60 %; el RITE fija el 40-50 % como condición de bienestar.
- Con aire seco se reseca la garganta, la nariz, los ojos y la piel, sobre todo por la noche.
- Bebes menos en invierno porque tienes menos sed, pero sigues perdiendo agua al respirar.
- Un higrómetro de pocos euros te dice si el problema es real antes de comprar nada.
- Si usas humidificador, límpialo a menudo y llénalo con agua de baja mineralización.
¿Es cierto que poner la calefacción disminuye la humedad?
Sí, aunque no como suele creerse. El radiador no "se come" el agua del aire. Lo que cambia es la humedad relativa: el porcentaje de vapor que hay respecto al máximo que el aire podría contener a esa temperatura. Y ese máximo crece mucho con el calor.
Un ejemplo con números redondos: el aire de la calle a 0 °C, aunque esté saturado de humedad, contiene muy poco vapor. Cuando entra en casa y se calienta hasta 21 °C, ese mismo vapor representa solo alrededor del 25 % de lo que el aire admitiría. Por eso los días más fríos y secos de invierno son también los de ambiente más seco dentro de casa.
Las calefacciones por aire (bombas de calor, aire acondicionado en modo calor) y las estufas se notan todavía más, porque mueven el aire y aceleran la evaporación de la piel y los ojos.
¿Cuál es la humedad ideal dentro de una casa?
La referencia habitual es entre el 40 % y el 60 %. En España, el Reglamento de Instalaciones Térmicas en los Edificios (RITE) fija como condiciones de bienestar en invierno una temperatura de 21 a 23 °C y una humedad relativa del 40 al 50 %.
| Humedad relativa | Qué notas | Qué hacer |
|---|---|---|
| Menos del 30 % | Garganta, nariz, labios y ojos secos; electricidad estática | Ventilar menos rato, bajar un grado la calefacción, humidificar |
| 30-40 % | Algo seco, se nota al despertar | Beber agua, plantas, ropa a secar dentro si no hay condensación |
| 40-60 % | Confort | Mantener |
| Más del 60 % | Cristales empañados, olor a humedad, moho y ácaros | Ventilar más, apagar el humidificador |
¿Cuál es la humedad perfecta para dormir?
La misma franja, y mejor hacia el 40-50 %. El dormitorio es donde más se nota el aire seco: pasas ocho horas respirando ese aire, muchas veces con la boca abierta, y sin beber. Si además duermes con el radiador cerca de la cama, la garganta lo acusa por la mañana.
Qué le hace el aire seco al cuerpo
Las mucosas de la nariz y la garganta funcionan como un filtro húmedo: una capa de moco atrapa polvo y partículas y unos pelillos microscópicos la arrastran hacia fuera. Cuando el aire es muy seco, esa capa se espesa y se reseca, y el filtro funciona peor. De ahí la sensación de picor, la tos seca y la nariz con costras.
- Garganta y voz: carraspera al despertar, voz más ronca, sobre todo en quien habla mucho por trabajo.
- Ojos: la lágrima se evapora antes, escuecen y se cansan delante de la pantalla. Lo contamos en ojo seco y agua.
- Piel y labios: tirantez, descamación y labios agrietados.
- Boca: menos saliva por la noche y peor aliento por la mañana, como explicamos en boca seca y mal aliento.
¿Qué es peor, el calor seco o el calor con humedad?
Para soportar el calor, el húmedo es peor: el sudor no se evapora y el cuerpo se enfría mal. Pero dentro de casa en invierno el problema es el contrario. El aire caliente y seco de la calefacción no da sensación de sed, y sin embargo te quita agua por la piel y, sobre todo, al respirar: cada vez que exhalas, el aire sale saturado de vapor que has puesto tú.
Cuánta agua beber cuando pasas el día con calefacción
La Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA) fija como ingesta adecuada de agua total unos 2 litros al día para las mujeres y 2,5 litros para los hombres, contando la que llega con los alimentos (aproximadamente un 20 %). Eso deja en torno a 1,5-2 litros de bebida al día, y la cifra no baja en invierno.
El problema es que en invierno la sed avisa tarde: hace frío, apetecen menos las bebidas frías y se bebe por debajo de lo necesario sin darse cuenta. Lo explicamos en por qué tenemos menos sed con el frío. Tres costumbres que ayudan:
- Una botella o una jarra de agua a la vista en el escritorio y otra en la mesilla.
- Un vaso al levantarte, cuando la garganta más lo pide.
- Si te apetece caliente, una infusión también suma; el agua a temperatura ambiente se bebe mejor que la de la nevera en invierno.
La pista que no falla sigue siendo la misma: orina de color amarillo claro. Si es oscura, te falta agua, aunque no tengas sed.
7 formas de subir la humedad en casa sin pasarte
- Mide primero. Un higrómetro digital cuesta pocos euros. Sin él no sabes si el problema es el aire o un catarro.
- Baja un grado. Con 21 °C el aire está menos seco que a 24 °C, y además ahorras.
- Ventila corto y de golpe. Diez minutos con las ventanas abiertas renuevan el aire sin enfriar paredes y muebles.
- Plantas de interior. Aportan algo de humedad con el riego y la transpiración de las hojas.
- Ropa tendida dentro, solo si el higrómetro marca menos del 40 % y no hay condensación en los cristales.
- El recipiente sobre el radiador ayuda poco: la superficie es pequeña y apenas mueve el número.
- Humidificador si la humedad sigue por debajo del 35-40 %, con un ojo en el higrómetro para no superar el 60 %.
Si usas humidificador, cuidado con el agua
Dos reglas. La primera, vaciarlo y limpiarlo a menudo: el agua estancada del depósito es un buen sitio para bacterias y moho, que luego se dispersan con el vapor. La segunda, el agua: en los humidificadores ultrasónicos, el agua dura deja un polvo blanco de cal sobre los muebles. Lo explicamos en detalle en qué agua usar en la plancha y el humidificador.
Qué agua beber en invierno
La que te apetezca beber a menudo. Para tomar agua a sorbos durante todo el día funciona bien una de mineralización débil, de sabor ligero. San Millán nace a 156 metros de profundidad en la Sierra de Cameros, en La Rioja, y tiene 374 mg/l de residuo seco y poco sodio. Peñaclara, manantial riojano desde 1861, es alcalina y aporta flúor de forma natural.
Y no hace falta beberla helada: a temperatura ambiente se bebe más en invierno, como contamos en la temperatura ideal del agua. Si te preguntas cuánta te corresponde según tu edad y actividad, lo tienes en cuánta agua beber al día.
Nota: este artículo es informativo y no sustituye el consejo médico. Si la tos, la ronquera o la congestión duran más de dos o tres semanas, aparece fiebre o tienes asma o una enfermedad respiratoria, consulta con tu médico.
Preguntas frecuentes
¿Es cierto que poner la calefacción disminuye la humedad?
Sí, la humedad relativa. La calefacción no quita agua al aire, pero al calentarlo aumenta la cantidad de vapor que podría contener, así que el porcentaje baja. El aire frío de fuera, al calentarse dentro de casa, puede quedar por debajo del 30 %.
¿Cuál es la humedad ideal dentro de una casa?
Entre el 40 % y el 60 %. El Reglamento de Instalaciones Térmicas en los Edificios (RITE) fija para invierno, como condición de bienestar, una humedad relativa del 40 al 50 % con una temperatura de 21 a 23 °C.
¿Cuál es la humedad perfecta para dormir?
Alrededor del 40-50 %. Por debajo del 30 % es habitual despertarse con la garganta, la nariz y los labios secos; por encima del 60 % aparecen condensaciones, moho y ácaros.
¿Qué es peor, el calor seco o el calor con humedad?
Depende de para qué. El calor húmedo se tolera peor porque el sudor no se evapora; el aire seco de la calefacción, en cambio, reseca las mucosas, los ojos y la piel. En casa, lo sano es el término medio: ni por debajo del 40 % ni por encima del 60 %.
¿Beber agua ayuda si la calefacción me reseca la garganta?
Ayuda a mantener la boca y la garganta hidratadas y a compensar el agua que se pierde al respirar aire seco, pero no sustituye a subir la humedad del ambiente. Lo eficaz es combinar las dos cosas: agua a lo largo del día y una humedad de al menos el 40 %.
¿Sirve poner un recipiente con agua encima del radiador?
Ayuda poco. La superficie de evaporación es pequeña y en una habitación normal apenas mueve el higrómetro. Si la humedad está muy baja, un humidificador hace más efecto, siempre limpio y con agua de baja mineralización para evitar el polvo blanco.
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